La sexualidad desde el punto de vista natural no es algo morboso o prohibido: es el momento de la creación de la vida. Muchas culturas la consideran algo sagrado, con todo el placer que conlleva.
Las culturas que condenan el sexo como algo malo, como algo sucio y bajo, son las que a lo largo de la historia han resultado ser las más violentas y llenas de crímenes. El catolicismo mal entendido llevó a la creación de la Santa Inquisición. Muchas iglesias tienen fetos escondidos en las paredes, lo que demuestra que atacar la sexualidad no es algo natural y puede producir enfermedades de la mente y del espíritu.
En occidente estamos sometidos a una exposición muy enferma de la sexualidad, donde todo se vende o se anuncia con un sexo visto desde el punto de vista de la culpa o del placer morboso. Se acusa de perdedores a quienes no tienen pareja sexual, y sin embargo, la moral hipócrita se sorprende de que haya tantos crímenes sexuales. Esta moral ataca la sexualidad pero vende y obtiene poder a través de ella, porque todo lo prohibido implica mucho poder.
El cuerpo humano no es algo sucio. Un desnudo es sólo un cuerpo humano, y puede producir admiración y placer erótico, como lo puede hacer también un par de ojos sensuales, o una sonrisa o un rostro hermoso. Nada de eso es ajeno al ser humano ni a la decencia ni a la moral. Lo único enfermo es ver un desnudo como inmoral. Es nuestro cuerpo!!! Nuestro cuerpo no es inmoral!!! No es inmoral sentir placer erótico, no es inmoral sentirse excitado ante un desnudo: lo inmoral es olvidar que dentro de ese cuerpo habita un ser humano. Cuando olvidamos al humano y solamente nos quedamos con el placer egoísta de hacerlo un objeto sexual sin sentimientos ni pensamientos, eso ya es algo enfermo, y no solo un violador hace eso. La única diferencia entre un violador y alguien que piensa así, es que el violador no solo lo piensa, sino que lo hace: forza a otra persona a hacer lo que ella no quiere. Pero esto sólo se da en el contexto que ataca al sexo. Cuando la sexualidad es aceptada como algo natural, este tipo de conductas llega a ser mínimo.
Nudismo
Cómo conquistar al sexo opuesto sin una moral falsa